Urraca un domingo de Abril

Urraca un domingo de Abril, fotografiada el domingo 4 de abril en La Mancha

(Pica pica)

La urraca es el córvido más abundante y extendido en la Península, donde cuenta con ingentes poblaciones que han ido en claro aumento durante los
últimos tiempos. Aunque en el pasado fue muy perseguida por sus supuestos daños a la caza y a los cultivos, la urraca —un ave de inconfundible plumaje blanco y negro— ha alcanzado un notable éxito por su capacidad para adaptarse a los ambientes más humanizados.

Identificación

 

Se trata de una de las más conocidas especies de la fauna española, circunstancia a la que contribuyen no solo su inconfundible aspecto, sino también unos hábitos poco recatados y su capacidad de instalarse en hábitats muy transformados, incluido el interior de las grandes ciudades. Especie de tamaño intermedio entre los córvidos, la urraca luce un llamativo y característico plumaje blanquinegro, que adquiere bellas irisaciones en
diferentes zonas, sobre todo en las plumas caudales (dibujo 1). Cuando se desplaza resulta también fácilmente identificable, además de por su diseño
cromático, por poseer una silueta característica y un vuelo ondulante durante el cual bate espasmódicamente las alas.

Canto

 

Como todos los córvidos, manifiesta una notable capacidad para emitir gran variedad de vocalizaciones, mediante las cuales se comunica con sus congéneres. Normalmente es un ave ruidosa y gárrula, que lanza diferentes sonidos roncos y ásperos, aunque el más frecuente es un penetrante chac-chac-chac, muy habitual cuando se muestra alarmada o disputa algún alimento con otros ejemplares. El canto propiamente dicho es áspero y poco sonoro, con alguna nota más aguda intercalada repentinamente.

 

DONDE VIVE:

En el mundo

Extraordinariamente adaptable y exitosa, la urraca es una especie extendida por todo el hemisferio norte, de donde solamente falta en las regiones más extremas, aunque su tolerancia le permite instalarse desde el Magreb hasta Asia central o el norte de Escandinavia. Se reconocen numerosas subespecies.

En España

Prácticamente distribuida por toda la Península —donde es una de las especies más comunes y repartidas—, falta, sin embargo, en ambos archipiélagos y en las plazas norteafricanas. Resulta particularmente abundante en la mitad norte, mientras que las menores densidades se registran en la franja mediterránea levantina, Cádiz, Málaga y el valle del Guadalquivir, áreas en las que, incluso, llega a estar ausente por completo. En España está presente la subespecie melanotos.

Desplazamientos

La especie se muestra en todo momento y en toda su extensa área de distribución como estrictamente sedentaria. Su capacidad de dispersión —una vez que los jóvenes se independizan— es asimismo baja, pues raramente realiza movimientos superiores a los 50 kilómetros de radio.

Población

 

La población europea se ha cifrado entre 8,5 y 34 millones de parejas reproductoras, de las cuales 220.000-1.200.000 se calcula que habitan en España. Por otro lado, su tendencia poblacional —tal y como se infiere de los datos del programa SACRE— resulta francamente positiva, y se han registrado, incluso, colonizaciones recientes de nuevas áreas, sobre todo en la región levantina.

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